miércoles, 23 de enero de 2008

CONMEMORAN EN EEUU NATALICIO DEL LUCHADOR SOCIAL LUTHER KING

VIGENTE, EL DISCURSO DE LUTHER KING A 40 AÑOS DE DISTANCIA
23-01-2008
David Brooks
La Jornada
“Sabía que nunca más podría elevar mi voz contra la violencia de los oprimidos en los guetos sin hablar primero claramente ante el más grande proveedor de violencia en el mundo hoy día, mi propio gobierno”, declaró Martin Luther King, Jr. hace poco más de 40 años.
Ayer fue feriado en Estados Unidos en honor del natalicio del gran líder del movimiento de derechos civiles, quien después vinculó la lucha por la justicia racial con la lucha por la justicia social y económica. En su famoso discurso en la iglesia Riverside de Nueva York en abril de 1967, detalló las razones para ampliar su mensaje, contra el consejo de muchos de sus asesores, más allá de los derechos civiles, y donde llamó a una “revolución de valores” dentro de este país.
Mucho de lo que declaró hace 40 años se mantiene vigente.
Sobre la guerra, señaló que lo único que cambió en Vietnam con el ingreso de Estados Unidos fue “el incremento de los compromisos de tropas en apoyo a gobiernos que eran singularmente corruptos, ineptos y sin apoyo popular. Mientras tanto, la gente leía nuestros panfletos y recibía promesas constantes de paz, democracia y reforma agraria. Ahora languidecen bajo nuestras bombas y nos consideran… su enemigo real. Se mueven tristes y con apatía mientras los sacamos de las tierras de sus padres a los campos de concentración donde las necesidades sociales más mínimas casi nunca se satisfacen. Saben que tienen que moverse y ser destruidos por nuestras bombas”.
“Nos observan mientras envenenamos sus aguas, matamos un millón de acres de sus cultivos. Deberán llorar mientras los bulldozers destruyen sus preciosos árboles. Llegan a los hospitales con por lo menos 20 bajas causadas por el fuego estadunidense por cada herida infligida por el Viet Cong. Hasta ahora podremos haber matado un millón de ellos, en su mayoría niños”.
“¿Qué piensan los campesinos cuando nos aliamos con los terratenientes y rehusamos poner en acción nuestras muchas palabras sobre reforma agraria? ¿Qué piensan cuando probamos nuestras armas más recientes sobre ellos, igual que los alemanes probaron nuevas medicinas y nueva torturas en los campos de concentración de Europa?”
El reverendo King, después de ofrecer más detalles de la guerra, afirmó: “Hablo como un ciudadano del mundo, por el mundo que ve horrorizado el camino que hemos tomado. Hablo como un estadunidense a los líderes de mi propia nación. La gran iniciativa en esta guerra es nuestra. La iniciativa de detenerla tiene que ser nuestra”.
Pero no se limitó a un llamado contra la guerra, sino que fue mucho más allá. “La guerra en Vietnam es sólo un síntoma de una enfermedad mucho más profunda dentro del espíritu estadunidense, y si ignoramos esta grave realidad… estaremos marchando y asistiendo a mítines sin fin, a menos que se dé un cambio significativo y profundo en la vida y política estadunidense”, dijo.
Afirmó que alguien había dicho que Estados Unidos estaba del lado equivocado de una “revolución mundial”, y agregó que “durante los últimos diez años hemos visto surgir un patrón de supresión que ahora ha justificado la presencia de ‘asesores’ militares estadunidenses en Venezuela. La necesidad de mantener la estabilidad social para nuestras inversiones explica la acción contrarrevolucionaria de las fuerzas estadunidenses en Guatemala. Nos dice por qué los helicópteros estadunidenses se están empleando contra la guerrilla en Colombia y por qué el napalm estadunidense y las fuerzas de boinas verdes ya han estado activas contra rebeldes en Perú. Con tal actividad en mente, las palabras de John F. Kennedy regresan para espantarnos. Hace cinco años dijo: ‘Quienes hacen imposible la revolución pacífica harán inevitable la revolución violenta’. Cada vez más, por decisión o por accidente, este es el papel que ha asumido nuestra nacional, al rehusar ceder los privilegios y placeres que resultan de las inmensas ganancias de la inversión en el exterior”.
King afirmó: “estoy convencido que si vamos a poder estar en el lado correcto de la revolución mundial, nosotros como nación tenemos que realizar una revolución radical de valores. Cuando las máquinas y las computadoras, las ganancias y los derechos de propiedad son considerados más importantes que la gente, campean los trillizos gigantescos del racismo, el materialismo y el militarismo”.
LAS IGLESIAS BAPTISTAS DE CUBA AÚNAN RAÍCES CRISTIANAS, LUCHA NEGRA Y SOCIALISMO
MARTIN LUTHER KING TRIUNFA EN LA HABANA
Bernardo Gutiérrez
Público 23 01 08

Hace 11 años, Margarita Valdés sentía un vacío espiritual. Apoyaba la Revolución pero "tenía carencias religiosas" en el fondo de su alma. El catolicismo no le atraía por ser "extremadamente rígido, conservador y europeo".
Margarita, una mulata de 50 años, encontró en la iglesia baptista Ebenezer del barrio de Marianao de La Habana su tabla de salvación. "Conocí gente con mis ideas sociales, una variedad de razas grande y una apertura mental", matiza Margarita, justo antes del culto del pasado domingo.
Amos López, uno de los tres pastores de la iglesia, luce ropa informal. Un conjunto musical afina los instrumentos. Los fieles charlan relajados. Cuentan chistes. Y los símbolos religiosos apenas son visibles.
"En general, la sociedad cubana, muy mezclada racialmente y educada en el laicismo, acepta mucho mejor una iglesia baptista donde no existe el celibato, donde toleramos todo tipo de familias y donde hasta las mujeres pueden ser sacerdotes", asegura Yhanco Monet, otro de los pastores.
Inspiración estadounidense
Las iglesias baptistas de Cuba tienen una buena relación histórica con el Gobierno. Abogan por la separación de Estado e Iglesia. Incorporan el carácter participativo del socialismo en la toma de decisiones. Defienden la igualdad de géneros.

"En definitiva, aplicamos la Biblia porque ella contiene los mismos principios de solidaridad que inspiraron la revolución en Cuba", afirma Yhanco. El predominio de la raza negra en muchos rincones de Cuba fue fundamental, en palabras de Yhanco, para el nacimiento de las iglesias baptistas que llegaron del sur de EEUU en los años 40. Y para que la figura de Martin Luther King, reverendo baptista, fuera reconocida por muchos cubanos junto a Castro y Jesucristo como un personaje primordial.
"La teoría de la lucha negra, en los ochenta, se incorporó con fuerza a nuestra iglesia y vino a sustituir a la teología de la liberación, sin presencia en Cuba", afirma Joel Suárez, coordinador general del Memorial Martin Luther King de La Habana.
Carácter laico
Este centro, que nació a partir de la iglesia baptista Ebenezer, es reconocido por su trabajo de inclusión social.
"Es importante que se sepa que el Gobierno cubano, desde el año 92, cuando cambió el carácter ateo del Estado por el laico, acepta la participación de todas las religiones", matiza Joel.
"Aquí no hay represión. La hubo en los años 70. Fidel Castro ha participado con nosotros en varias reuniones", afirma Raúl Suárez, padre de Joel, fundador del Centro y diputado del parlamento cubano. En palabras de Alicia Sevilla, teóloga del centro, la incorporación de la espiritualidad a la revolución fue "un acierto".
"La fe católica está demasiado alejada del pueblo. Nosotros unimos la vertiente social de la Biblia y la revolución", matiza. Cuando se cumplen diez años de la visita del papa Juan Pablo II, son muchos los que critican el "monopolio de la fe" de la Iglesia católica.
"Claro que fue importante la visita del Papa. Pero ya existía una apertura religiosa", afirma Joel Suárez. Por ello, el Memorial Luther King intensifica sin complejos su raíz cristiana y su implicación revolucionaria. "Lo que más nos interesa es la participación, la implicación de la comunidad en la transformación de la sociedad. Esa es nuestra mayor aportación a la revolución", sentencia el pastor baptista.

Diez años de la visita de Juan Pablo II
El 21 de enero de 1998, Juan Pablo II comenzó la primera visita oficial a Cuba de un pontífice tras el triunfo de la revolución.
Para conmemorar el aniversario, el cardenal Tarcisio Bertone, el secretario de Estado del Vaticano, aterrizó el domingo en La Habana. El cardenal se desplazará hasta Santiago de Cuba para visitar el Santuario de la Caridad del Cobre, virgen mulata y patrona nacional, cuya imagen bendijo Juan Pablo II. El día 25 o 26, se reunirá con el presidente en funciones, Raúl Castro.Diez años después de la famosa frase papal de que "Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba", la visita de Bertone pretende mejorar las históricamente tensas relaciones con el Gobierno cubano.
El sacerdote cubano Pedro Ángel Chasco, en declaraciones recientes, considera que después del fervor post papal, la afluencia de fieles a los templos católicos ha bajado: "Muchos se han decepcionado porque esperaban algo de nosotros que no nos toca: el cambio político". Según el último anuario pontificio, el número de bautizos cayó en Cuba un 12% en esta década.
La Iglesia cubana sostiene que 2007 fue el año en que se celebraron más procesiones y que algunos obispos pudieron hablar por la radio en Navidad y Semana Santa.

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